Entre ganar trofeos y ganarse el respeto de los rivales, existe un mundo.
El respeto no lo marca el triunfo, sino el valor: el valor del esfuerzo, el valor de la humildad o el propio valor de un respeto mútuo.
Desde el trabajo y el bienhacer de los últimos años, este club ha crecido mucho, ha ganado fuerza y orgullo y sobre todo, se ha ganado el respeto de sus rivales.
Las modestas palabras que llenan este sencillo espacio de bitácora, quieren agradecer la cortesía y el saber estar que mostró nuestra afición en todo momento, dirimiendo el juego de la rivalidad y la diversión de la codicia sobre niños de 8 años.
Felicitaciones al At. Baleares por sus tres puntos, dado su seguimiento sobre este blog y en especial a todos los niños, tanto balearicos como rafaleros, que jugaron ayer un magnífico partido.
Saludos