domingo, 5 de diciembre de 2010

La mejor defensa es un fuerte ataque [San Cayetano vs At. Rafal, 3/12/10]

Llegamos a la octava jornada liguera, con la vitola de ser el equipo menos goleado del grupo. Un equipo que basa su juego en la construcción de un fútbol de ataque y en adelantar sus líneas hasta campo rival, paradójicamente, se ha fortalecido atrás. Estamos satisfechos con la respuesta de los chicos al posicionamiento táctico y poco a poco van asimilando los hábitos y movimientos en el campo.

Aprendimos mucho de la derrota contra la Penya; aprendimos a priorizar unas actuaciones en determinadas situaciones del partido, aprendimos a gestionar mejor los cambios de posición, aprendimos que la táctica se puede profanar, pero sobre todo, aprendimos que existe un plan B, que podemos reforzarnos atrás, atacar más o combinar mejor, solo con algunas modificaciones del esquema.

Crónica:

Nada más llegar al campo salen las primeras dudas: Dónde están marcadas las líneas del campo de fútbol 7? Dónde están las porterías de fútbol 7? No jugaremos en campo completo, verdad?  Pues sí, de verdad de la buena, un campo perfecto, de dimensiones ideales para desplegar el fútbol que venimos practicando. Con aperturas a banda, con las líneas horizontales bien abiertas y con la capacidad de tocar el balón con paciencia, serenidad y continuidad de jugada.

Insistimos en la pizarra que debíamos abrir mucho el campo, pero no se hizo lo suficiente. Ello nos llevó a un partido con mucho centrocampismo, donde cada equipo tuvo sus llegadas y el que más puntería tuvo en la definición, se llevó los tres puntos.

Un aspecto muy positivo a destacar, fue la asociación arriba. Hubo varias jugadas en las que los chicos optaron por un pase al compañero en mejor posición para marcar, que no en su homenaje individual. De hecho así llegó el único gol del partido. Una genial asistencia de Óscar, precedida ya de un gran pase de Tinsae, la culminó Carlos para darnos los puntos.

Pero quien se lleva la palma de oro en este encuentro, es la pareja de centrales (Mateo y José Mª), impecables al corte, contribuyeron de forma inequívoca al triunfo del equipo.

Por lo tanto, victoria con doble satisfacción. Por una parte el duro trabajo que supuso y por la otra los siempre bien recibidos tres puntitos.

Contracrónica:

Progresos a parte, centrémonos en la realidad que se nos aproxima. Todavía no nos hemos enfrentando a ningún rival dentro del top five de la clasificación y con el que más se acerca, perdimos. Cierto es también que somos el equipo menos goleado, pero no es menos cierto, que llevamos dos partidos menos.

Dicho lo cual, lo mejor será ir partido a partido, mejorando y sacando conclusiones, para más adelante saber donde está nuestro verdadero lugar.

Los mejores: Mateo, José Mª y Tinsae.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Un jugador puede ganar el partido, pero un equipo el campeonato (At. Rafal vs Patronato, 27/11/10)

Cuando consigamos que esta filosofía tan elemental cale en la conciencia de todos, parafraseando a los Led Zeppelin, empezará a construirse la escalera hacia arriba.

El gol, concepto divinizado por la audiencia futbolera, no es más que el resultado de un proceso de elaboración táctica y física que empieza en una zona del campo, incluye a todos sus componentes y se consuma en la red. Discutiendo a Maquiavelo, el fin SI justifica los medios, futbolísticamente hablando declaramos que sin un desarrollo de los medios no hay gol posible.

Marcar un gol siempre es especial, aquella sensación de exaltación y alegría que sentimos al marcar un gol, debe transmitirse de igual manera, cuando quien marca el gol es el EQUIPO.

La sensación de dar un pase de gol, de decirle a tu compañero: toma, mételo tú, que somos un equipo!, es igual de hermosa y satisfactoria que la de marcarlo, incluso más, ya que regalar el gol a un compañero tiene un valor añadido: la solidaridad.

Todos somos uno y uno somos todos, por esta razón, en todo grupo existen variantes (goleadores, pasadores o batalladores) y dependiendo de la posición en que uno juegue, su finalidad cambia.

Concluyendo esta breve precuela, debemos lograr que todo el equipo se involucre en el juego colectivo: Atacamos todos, defendemos todos, nos desmarcamos todos, presionamos todos y sobre todo, el gol es el resultado del trabajo de todos.

Crónica:

Mal inicio, nervios y ansias se apoderan ligeramente de los nuestros, parece que el balón es una bola de fuego y nos quema a todos. A los pocos minutos, tras una contra mal defendida encajamos el 0-1. El equipo está levemente tocado, pero con fuerza tira hacia adelante. Es un primer cuarto algo trabado y así es como llega nuestro primer gol, tras un córner poco ortodoxo, Tinsae empate. El segundo cuarto empieza mejor, hemos acaparado la posesión y jugamos en campo rival. Las cabalgadas de Tinsae no acaban de materializarse en ocasiones de gol. Falta algo de serenidad. La salida de Álex al campo, nos aporta un plus de equilibrio. El tercer cuarto se asemeja al anterior, a diferencia que en éste, Rafa se estrena como goleador tras una gran asistencia de Álex y nos pone por delante en el marcador. Llegamos al decisivo y último cuarto, de nosotros depende ganar o perder. Los chavales responden brillantemente y Álex redondea su destacada actuación con un gol de bella factura. Con la tranquilidad del marcador, el equipo se desenvuelve con holgada comodidad y tras una contra por banda izquierda, Jesús pone la guinda al partido con una magnífica definición al palo largo y cierra el marcador con el 4-1. Todos terminamos satisfechos y con ganas de preparar el próximo encuentro.

Contracrónica:

Tras la derrota contra la Penya, sacamos muchas reflexiones e importantes conclusiones, la solidez del equipo no debe verse mermada por la idea de poseer el balón en todo momento, ya que en parte, esta solidez es condición sine quanum para construir un fútbol de calidad.

Los mejores: Chadi, Julen y Álex.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Pragmatismo vs Idealismo [Penya Arrabal vs At. Rafal, 20/11/10]

La pregunta es: debemos renunciar al estilo? Al fútbol de ataque, a las posesiones largas, a jugar preferiblemente a ras de suelo, a la velocidad en la circulación, al juego elaborado y sobre todo a un fútbol de equipo...

Si somos materialistas, si solo pensamos en los éxitos de hoy en detrimento del mañana, la respuesta es si.

Si somos románticos, si creemos que una derrota por fidelidad al modelo, puede enseñarnos a ganar mejor en el futuro, la respuesta es no.

Crónica:

Salimos desde el principio con el sistema táctico habitual, apostando por la construcción y el juego combinado. Pronto Tinsae marca el 0-1, el partido se pone de cara. El equipo hace gala de su juego elaborado e intenta sacar siempre la pelota controlada, este riesgo preciosista nos cuesta dos goles, los chicos están un poco nerviosos por los errores y decidimos que Mario saque a las bandas en largo. Tras un córner en contra más una serie de rebotes recibimos otro gol y pocos minutos después, tras un cúmulo de despropósitos en los despejes de una jugada encajamos el cuarto en propia puerta. Empieza el segundo cuarto con un monólogo de ocasiones a favor: un gol anulado por fuera de juego y un penalti a favor no señalado. El partido se juega en campo contrario, es un ataque constante que tiene su recompensa en un gol de Julen, 4-2. El tercer cuarto es un calco al anterior: seguimos atacando y la posesión es nuestra, también hay nervios y esto conlleva a precipitaciones con el balón, demasiados pelotazos y poco centrocampismo. Casi al final del cuarto, para el júbilo de todos, Julen consigue marcar el 4-3, pero la alegría dura muy poco, tras un despeje de la Peña en medio campo, un apenado balón bombeado que acaba entrando en nuestra portería. Tras el inicio del último cuarto y viendo que el partido se había convertido en un toma y daca, apostamos por suprimir la figura del stopper en beneficio de un segundo delantero. Salimos a por todas, con el equipo más ofensivo posible y con la ilusión de sacar un resultado positivo. El último cuarto transcurre de manera similar a los anteriores, no somos capaces de meter el balón en la red, a pesar de contar con numerosas ocasiones. El marcador ya no se mueve hasta el pitido final. Llega la primera derrota y es hora de sacar conclusiones: - primera conclusión: aprender de ella, - segunda conclusión: debemos seguir trabajando a tope.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Nuestros defectos son nuestros mejores adversarios [Indep. Camp Redó vs At. Rafal, 5/11/10]

Espléndido resultado, modesta ejecución.

Dudamos encontrarnos con más partidos tan plácidos como éste: marcar pronto, arroyar en posesión, jugar siempre en campo rival, recibir cero ocasiones (¿Mario la tocó?), terminar el primer cuarto 0-4, alternar un 8 inicial con teóricos suplentes y habituales etc. Por tanto, era un partido para desarrollar todo lo que venimos ensayando semanas atrás y confrontar su pragmatismo.

En algunas facetas los chicos lo bordaron. Defensivamente (Mateo y José Mª) estuvieron soberbios: imponiéndose a los delanteros y sacando el balón con pedigrí, faltó colocación para achicar espacios. En medio campo se sacó el partido con nota: Óscar, Chadi y Álex se adueñaron completamente de esa zona y se compenetraron a la hora de distrubuir el juego, sobraron conducciones. Llegamos a la parte alta del campo y viendo el resultado diríamos que se cuajó un partido redondo. Cualquiera podría afirmar que este equipo tiene dinamita arriba y es cierto, la tiene, pero hay que pulirla, ya que no todos los partidos serán así, ante defensas rocosas una galopada por banda no será suficiente, debe haber alternativas.

Centrándonos en la parcela de ataque, el equipo careció de movimientos, la mayoría de goles llegaron de robos tras presión en segunda línea, que si bien es cierto es algo muy importante, no es menos cierto que, como antes comentábamos, debe haber alternativas, los delanteros y también extremos deben aprender a realizar desmarques de ruptura, no solo para encarar portería, sino también para abrir las defensas, dar salida al medio campo y oxigenar la zona de arriba para que no se creen embudos y dar fluidez al ataque.

En definitiva, 0 a 9, 3 puntos y otra semana más para trabajar.